Entrenamiento del cuello

Uso

Dos ejercicios son suficientes para empezar.

Para empezar, mantén solo dos movimientos: uno para la parte delantera del cuello y otro para la espalda. Una cama bastante firme te permite realizarlos sin equipamiento, utilizando el peso de tu cabeza como resistencia. El objetivo es aprender estos movimientos y repetirlos periódicamente, sin multiplicar variaciones.

En la espalda: los “abdominales del cuello”

Acuéstese boca arriba con los hombros apoyados en la cama y la cabeza inicialmente apoyada en el colchón. Meta ligeramente la barbilla hacia adentro, luego levante la cabeza, acercando la barbilla al pecho, como un pequeño crujido realizado solo con el cuello. Mantenga los hombros quietos y bájese lentamente hacia el colchón. El movimiento es breve: no es necesario levantar todo el torso ni dejar caer la cabeza de la cama.

Boca abajo: levanta la cabeza.

Acuéstese boca abajo, con el torso apoyado en la cama y la cabeza justo más allá del borde. Desde una posición ligeramente inclinada hacia abajo, levante lentamente la cabeza hasta que esté alineada con la espalda, luego bájese un poco. Se trabaja así la nuca; No intentes mirar al techo ni arquear el torso para completar la repetición.

Una rutina corta y regular.

Comienza con dos sesiones no consecutivas por semana, con una serie de cinco a diez repeticiones lentas de cada ejercicio, dependiendo de tu nivel. Descansa entre los dos movimientos y completa la serie mientras aún controlas el ascenso y la caída. Este es un punto de partida práctico para adaptarse, no una dosis óptima comprobada para todos.

Cuando la serie se vuelva fácil, agregue algunas repeticiones y luego posiblemente una segunda serie. Mantenga los mismos dos ejercicios y observe su progreso en lugar de cambiar constantemente de programa. Coloca estos pocos minutos en un horario fijo, por ejemplo después de tu sesión de entrenamiento con pesas. El peso de la cabeza es suficiente para comenzar: en esta etapa no es necesario agregar carga a la frente.

Seguimiento del resultado

De vez en cuando mida la circunferencia del cuello en el mismo lugar y tome fotografías de frente y de perfil en las mismas condiciones. Compare durante varias semanas, teniendo en cuenta los cambios de peso. Observe también el equilibrio con los hombros: cuando el cuello parezca suficientemente desarrollado, puede pasar a trabajos de mantenimiento en lugar de seguir ganando volumen sistemáticamente.

Si tiene una lesión o un problema conocido en el cuello, ajuste el trabajo antes de cargarlo. El dolor agudo, los mareos o el hormigueo durante el ejercicio justifican detenerse y controlar la situación. Para una persona sin ningún problema particular, la prioridad práctica sigue siendo la resistencia progresiva y la ejecución controlada.

Fuentes

  1. Effects of resistance training in humans on neck muscle performance, and electromyogram power spectrum changes (nueva pestaña)
  2. Cervical resistance training: effects on isometric and dynamic strength (nueva pestaña)
  3. Combining evidence and practice to optimise neck training aimed at reducing head acceleration events in sport: a systematic review and Delphi-consensus study (nueva pestaña)
  4. Cervical Spondylosis (nueva pestaña)
  5. Swallowing Exercises - Worcestershire Acute Hospitals NHS Trust (nueva pestaña)

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