Tocarse la cara
Uso
Elige un gesto para corregir
Observa los momentos en los que tu mano regresa a tu rostro: frente al ordenador, mientras lees, mientras piensas o frente al espejo. Primero elige el hábito más común, por ejemplo el mentón apoyado en la palma o los dedos buscando una irregularidad. Un cambio específico es más fácil de aplicar que una instrucción general para monitorear todo el día.
Dale a tus manos otro lugar
Tan pronto como notes este gesto, vuelve a poner la mano sobre el escritorio o sobre los muslos y luego continúa con lo que estabas haciendo. Si juegas con tu barba mientras piensas, ten un bolígrafo en la mano para tomar notas. Elige una posición compatible con tu actividad, fácil de encontrar cada vez que vuelva el mismo automatismo.
Deja las imperfecciones en paz
No aprietes los granos ni rasques las costras. Frente al espejo, finaliza tu tratamiento y continúa, en lugar de examinar cada poro a unos centímetros de distancia. Evita también comprobar constantemente una imperfección con los dedos: este gesto te invita fácilmente a manipularla nuevamente, incluso cuando habías decidido dejarla.
Preparar acciones útiles
Lávese las manos antes de tratar, afeitar o mantener las cejas. Mantenga su uñas corto y limpio, y use una toalla limpia para absorber el sudor después de hacer deporte. Si una zona te pica habitualmente, busca en tu rutina qué es lo que la irrita: eliminar esta causa será más efectivo que combatir las ganas de rascarte cada vez.
Fuentes
Acerca de este contenido
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